Durante las festividades de fin de año, una de las principales empresas energéticas de Rumania, el Oltenia Energy Complex, sufrió un ataque de ransomware que comprometió parte de su infraestructura de TI, incluidos sistemas de planificación de recursos empresariales (ERP), gestión documental y el sitio web público de la compañía. Aunque la producción de electricidad y la estabilidad del sistema nacional no se vieron directamente comprometidas, la intrusión obligó a los equipos de TI a reconstruir rápidamente partes críticas de la infraestructura en sistemas nuevos utilizando copias de seguridad existentes. El incidente fue reportado a las autoridades rumanas, incluyendo la Dirección Nacional de Ciberseguridad y el Ministerio de Energía, quienes iniciaron investigaciones para determinar si se exfiltraron datos antes de que se cifraran los sistemas.
Este ataque evidencia la creciente presión a la que están sometidas las empresas del sector energético global, donde incluso cuando los sistemas operativos básicos no caen, los incidentes que afectan la gestión interna pueden generar impactos económicos, reputacionales y de continuidad. En un entorno donde los ataques de ransomware evolucionan constantemente, la capacidad de restauración y resiliencia operativa se ha convertido en un pilar crítico de la ciberseguridad industrial. El sector energético, que depende cada vez más de sistemas digitales interconectados, enfrenta el reto de anticipar estas amenazas con mejores prácticas de respaldo, segmentación de redes y respuesta rápida ante incidentes.