En una importante escalada de la guerra cibernética entre Ucrania y Rusia, los agentes cibernéticos ucranianos han lanzado un ciberataque masivo contra los servicios de cajeros automáticos de los principales bancos rusos. Este ciberataque a gran escala contra los bancos rusos, que comenzó la mañana del 23 de julio, ha interrumpido gravemente las operaciones bancarias en toda Rusia, dejando a los clientes sin poder retirar efectivo ni acceder a otros servicios financieros.
El sábado 27 de julio, el quinto día del ciberataque en curso, los servicios de cajeros automáticos de varios bancos rusos importantes quedaron inoperativos. Los clientes que intentaron utilizar los cajeros automáticos encontraron sus tarjetas de débito y crédito bloqueadas de inmediato, lo que cortó efectivamente el acceso a sus fondos.
Una fuente de la inteligencia ucraniana confirmó estos detalles en comentarios escritos al Kyiv Post, describiendo el ataque como “que está ganando impulso” y como parte de una operación cibernética más amplia en medio del conflicto en curso entre Rusia y Ucrania.
Los clientes de varios bancos rusos importantes, incluidos Dom.RF, VTB Bank, Alfa-Bank, Sberbank, Raiffeisen Bank, RSHB Bank, Rosbank, Gazprombank, Tinkoff Bank e iBank, no pudieron retirar efectivo porque sus tarjetas de débito y crédito fueron bloqueadas al intentar usar los cajeros automáticos. El ciberataque a los bancos rusos también tuvo como objetivo los sistemas de pago y las aplicaciones móviles de los bancos, lo que provocó interrupciones generalizadas en los servicios bancarios personales y dificultó los pagos del transporte público.
Una fuente de inteligencia ucraniana enfatizó la importancia estratégica del ciberataque a los bancos rusos, señalando que tenía como objetivo socavar el sector bancario ruso, que desempeña un papel crucial en la financiación de las actividades militares de Rusia.
Más allá del sector bancario, el ciberataque extendió su alcance a los proveedores rusos de telefonía móvil e Internet, incluidos Beeline, MegaFon, Tele2 y Rostelecom. Los populares mensajeros en línea y las principales redes sociales rusas también fueron el objetivo, lo que exacerbó la interrupción de las actividades diarias de millones de ciudadanos rusos. Según se informa, los piratas informáticos ucranianos obtuvieron acceso a las bases de datos de los principales bancos, lo que intensificó aún más el alcance y la eficacia de la ofensiva cibernética.
Objetivos estratégicos y esfuerzos en curso
La operación cibernética comenzó en la mañana del 23 de julio y desde entonces ha logrado lo siguiente:
-Sistemas de pago bancarios congelados: el ataque ha inmovilizado los sistemas de pago bancarios y las aplicaciones móviles, paralizando las transacciones financieras.
-Interrupciones en oficinas personales: los clientes han experimentado interrupciones significativas en el acceso a sus servicios bancarios personales.
-Pagos de transporte público: el ciberataque ha impedido los pagos del transporte público, lo que ha causado inconvenientes a los viajeros diarios.
-Interrupciones en los proveedores de telefonía móvil e Internet: Beeline, MegaFon, Tele2 y Rostelecom han sufrido interrupciones en el servicio, lo que ha afectado a la comunicación y al acceso a Internet.
-Ataques a mensajeros en línea y redes sociales: las plataformas de comunicación en línea y las redes sociales más populares se han visto comprometidas, lo que ha interrumpido las interacciones sociales y el flujo de información.
-Violaciones de bases de datos: los piratas informáticos ucranianos han accedido a las bases de datos de los principales bancos rusos, lo que podría comprometer información financiera confidencial.
La fuente de inteligencia ucraniana declaró: «Estamos haciendo todo lo posible para acelerar este proceso y devolver a los moscovitas a una época en la que Bitcoin, las acciones o incluso el dólar no tenían ningún impacto en sus vidas. Después de todo, simplemente no tendrán acceso a ellos».
El ciberataque ha dejado a las autoridades rusas luchando por mitigar el daño y restablecer la normalidad en los servicios afectados. El Kremlin ha reconocido el ataque, atribuyéndolo a “piratas informáticos con motivaciones políticas”. La interrupción generalizada ha dado lugar a debates sobre la vulnerabilidad de las infraestructuras financieras y de comunicaciones críticas ante las sofisticadas amenazas cibernéticas.
Este ciberataque a bancos rusos por parte de Ucrania marca una escalada significativa en el componente de guerra digital del conflicto en curso entre las dos naciones. El ataque estratégico a instituciones financieras y redes de comunicación pone de relieve la naturaleza cambiante de la guerra moderna, en la que las capacidades cibernéticas pueden desempeñar un papel fundamental a la hora de socavar la eficacia operativa de un adversario.29