La ciberpolicía ucraniana ha detenido a un hombre de 36 años de la ciudad occidental de Netishyn, sospechoso de vender a compradores rusos datos de cientos de millones de víctimas.
La policía se asoció con la fiscalía del distrito de Svyatoshyn para localizar al individuo, que al parecer buscaba compradores para la información personal robada en grupos y canales cerrados de Telegram.
Las bases de datos descubiertas por los agentes contenían información sobre pasaportes, números de identificación fiscal, certificados de nacimiento, permisos de conducir y cuentas bancarias de unos 300 millones de ciudadanos ucranianos y de la UE.
Según la policía, el hombre vendía los datos robados por entre 500 y 2.000 dólares, dependiendo del volumen, y recibía el pago en divisas prohibidas en Ucrania.
El sospechoso no sólo intentó obstruir la investigación, sino que además agredió a un agente de policía durante la detención. En la propiedad, los agentes se incautaron de teléfonos móviles, decenas de discos duros, tarjetas SIM y equipos informáticos y servidores.
Fue investigado en virtud de la parte 2 o del artículo 361-1 -creación de software para uso o distribución/venta ilegal- y del artículo 362 -acceso no autorizado a ordenadores/redes-. Además, es probable que se le acuse en virtud de la parte 2 del artículo 345 (amenaza o violencia contra un agente de la ley).
La ciberdelincuencia ucraniana sigue siendo una fuerza potente, cuyas víctimas suelen ser ciudadanos europeos. En noviembre de 2022, la policía detuvo a cinco miembros ucranianos de una banda transnacional de estafadores responsable de pérdidas estimadas en 200 millones de dólares.