Luego del escándalo que se generó por la supuesta injerencia rusa en las elecciones estadounidenses de 2016, el Congreso parece estar decidido a tomar medidas para evitar que eso vuelva a suceder en las elecciones de medio término de este año.
En esta línea, se conoció que los legisladores proponen destinar 380 millones de dólares para implementar distintas acciones orientadas a protegerse de eventuales ataques cibernéticos. Uno de los objetivos es que los distintos estados puedan adquirir máquinas más seguras para la votación y mejoren la capacitación de los funcionarios y empleados que estén a cargo de controlar la elección. El otro, aumentar el presupuesto del FBI para que pueda realizar mejoras en sus estrategias de contrainteligencia.
Con información de: Netmedia.







