Una banda dedicada a realizar ataques de degeneración de servicio a cambio de escasas sumas de dinero, fue totalmente desarmada por la acción policial conjunta de doce países.
Para llevar a cabo esta clase de ofensivas, se precisa a una persona o un grupo, encargado de redirigir grandes cantidades de tráfico a un sitio web para colapsar los servidores que lo mantienen online y así evitar el acceso.
WebSresser, la organización de hackers más importante del mundo, realizaba ciberataques, previo pago de alrededor de 15 dólares, solamente. Así, llegó a concretar más de 4 millones de ataques.
Un trabajo conjunto de policías de doce países, liderados por agentes de Reino Unido y Países Bajos, fue necesario para atacar, al mismo tiempo, a los administradores de WebStresser, situados en Reino Unido, Croacia, Canadá y Serbia. Además, se paralizó la estructura empleada para los ataques, que estaba situada en Holanda, Estados unidos y Alemania. Y se localizó a algunos de los principales clientes, distribuidos entre multitud de países, entre los que figuraban España, Italia o Australia.
Pese a la tarea exitosa, fuentes de Interpol, que estuvo al frente del operativo, aseguraron que deben tomarse más medidas preventivas para reducir los efectos de un ataque DDoS, a empresas e instituciones públicas.
Con información de: El Mundo.