Las plataformas tecnológicas que operan en el Reino Unido ahora pueden ser sancionadas por no eliminar contenido ilegal en línea, según lo exige la Ley de Seguridad en Línea.
La ley, aprobada en octubre de 2023 por el gobierno británico, exige a los proveedores de servicios, incluyendo empresas de redes sociales, motores de búsqueda, aplicaciones de mensajería, juegos y citas, y sitios de pornografía y de intercambio de archivos, que eliminen de sus plataformas cualquier contenido dañino considerado ilegal.
Estos contenidos abarcan terrorismo, odio, fraude, abuso sexual infantil y cualquier contenido que incite o incite al suicidio.
Tras la aprobación de la legislación, se concedió un plazo de gracia a las empresas afectadas. Tenían hasta el 16 de marzo de 2025 para completar una evaluación del riesgo de que apareciera contenido ilegal en sus servicios.
En diciembre de 2024, Ofcom, el regulador de las comunicaciones del Reino Unido, presentó una guía sobre lo que espera que se incluya en la evaluación de riesgos, incluyendo perfiles de riesgo que pueden utilizarse como base para la evaluación.
A partir del 17 de marzo, Ofcom tiene autoridad para sancionar a cualquier entidad incluida en el ámbito de aplicación que incumpla la normativa.
Las sanciones pueden alcanzar hasta 18 millones de libras esterlinas (23,4 millones de dólares) o el 10 % de los ingresos globales de la empresa, la cantidad que sea mayor.
En los casos más graves, el regulador puede solicitar una orden judicial para bloquear el acceso al sitio web infractor dentro del Reino Unido.