La República Checa ha acusado al gobierno chino de estar detrás de una cibercampaña maliciosa dirigida contra el Ministerio de Asuntos Exteriores checo.
Las autoridades checas afirmaron que Pekín había patrocinado al actor de ciberespionaje APT31 para llevar a cabo la campaña y atacar una de las redes no clasificadas del Ministerio de Asuntos Exteriores.
La campaña comenzó en 2022 y afectó a una institución designada como infraestructura crítica checa, según cuatro agencias gubernamentales checas que investigaron el incidente.
Las cuatro agencias incluían el Servicio de Información de Seguridad (BIS), la Inteligencia Militar (VZ), la Oficina de Relaciones Exteriores e Información (ÚZSI) y la Agencia Nacional de Ciberseguridad y Seguridad de la Información (NÚKIB).
Esta es la primera vez que la República Checa atribuye oficialmente un ciberataque a un actor estatal.
Según el gobierno checo, este comportamiento «socava la credibilidad de la República Popular China (RPC) y contradice sus declaraciones públicas».
«Estas actividades contradicen las normas de comportamiento estatal responsable en el ciberespacio, respaldadas por todos los miembros de la ONU».
Exhortó a China a adherirse a estas normas y principios, afirmando que la RPC debería «abstenerse de tales ataques y tomar todas las medidas apropiadas para abordar esta situación».