El gobierno taiwanés ha advertido que las aplicaciones móviles de fabricación china representan importantes riesgos de ciberseguridad para los usuarios, incluyendo la recopilación y el envío excesivos de datos personales a servidores en China.
La Oficina de Seguridad Nacional (NSB) de Taiwán realizó inspecciones aleatorias de cinco aplicaciones desarrolladas en China, ampliamente utilizadas por los ciudadanos taiwaneses: Rednote, Weibo, TikTok, WeChat y Baidu Cloud.
Todas las aplicaciones mostraron graves deficiencias en la seguridad y la privacidad de los datos.
Las aplicaciones fueron evaluadas en función de 15 indicadores en cinco categorías: recopilación de datos personales, uso excesivo de permisos, extracción de información del sistema y acceso a datos biométricos.
Las principales violaciones de seguridad observadas fueron:
Acceso no autorizado a datos de reconocimiento facial, capturas de pantalla, contenido del portapapeles, listas de contactos e información de ubicación
Extracción de información del sistema, como listas de aplicaciones y parámetros del dispositivo
Recopilación y almacenamiento de los rasgos faciales de los usuarios
Se detectó que las cinco aplicaciones enviaban paquetes a servidores ubicados en China. El NSB afirmó que este tipo de transmisión pone en riesgo el uso indebido de los datos de los ciudadanos taiwaneses por parte de terceros, incluidas las agencias de inteligencia y seguridad chinas.
Varios países, como el Reino Unido, Canadá, Estados Unidos y la Unión Europea, han expresado su preocupación por las prácticas de intercambio de datos de las aplicaciones de propiedad china, en particular TikTok.
Esto ha provocado que la aplicación TikTok se prohíba en dispositivos gubernamentales de varios países.
Se sospecha que el gobierno chino ha utilizado, o intentará utilizar, los datos con fines de espionaje.
En 2024, el Congreso de Estados Unidos aprobó una ley que prohíbe TikTok en todo el país, a menos que ByteDance, el propietario chino de la aplicación, ceda su propiedad.
Sin embargo, la prohibición aún no se ha aplicado, ya que el presidente estadounidense Trump ha concedido a ByteDance varias prórrogas para encontrar un comprador.