La orden del Departamento de Seguridad Nacional cita vulnerabilidades críticas y servidores en China como amenaza a datos gubernamentales sensibles.
El Secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos emitió una orden que prohíbe todos los productos y servicios de DeepSeek en agencias federales civiles. Las organizaciones afectadas tienen 60 días para eliminar la tecnología de sus sistemas de TI, con posibilidad de solicitar excepciones por escrito a la Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad (CISA) solo si presentan justificación vinculada a funciones críticas de misión o interés nacional. La medida apunta a tecnología desarrollada por Hangzhou DeepSeek Artificial Intelligence Co., empresa con sede en China, y alcanza a herramientas de terceros construidas sobre implementaciones de DeepSeek. La prohibición no afecta a consumidores privados, gobiernos estatales o locales, ni a sistemas de seguridad nacional del Departamento de Defensa.
Tres vectores de amenaza en un solo modelo
El Departamento de Seguridad Nacional fundamentó la orden en tres ejes de riesgo. Primero, los servidores de DeepSeek están ubicados en la República Popular China, cuyo marco legal otorga a funciones de inteligencia y ciberdefensa del gobierno autoridad amplia para acceder a infraestructura privada. Segundo, el proceso de generación de cuentas de DeepSeek recopila información de identificación personal (PII) y puede rastrear y crear huellas digitales de usuarios, según afirma la orden. Tercero, el procesamiento de prompts puede resultar en transferencia de datos sensibles a territorio chino, lo que entregaría inteligencia accionable sobre programas gubernamentales o usuarios individuales.
El Departamento de Seguridad Nacional citó investigación de seguridad de código abierto publicada en febrero de 2025 que descubrió múltiples vulnerabilidades críticas en aplicaciones iOS de DeepSeek. En enero de 2025, la empresa filtró más de un millón de entradas de registro a través de una base de datos sin protección, incluyendo historiales de chat, secretos de API y otra información sensible. DeepSeek reportó haber corregido la exposición, pero el incidente dejó en evidencia prácticas de seguridad cuestionables en una plataforma que organizaciones consideran para manejar información corporativa confidencial.
Qué agencias quedan bajo la prohibición y cuáles no
La orden aplica a agencias civiles del poder ejecutivo, incluyendo los Departamentos del Tesoro, Estado y Justicia. Quedan fuera del alcance los consumidores privados, el público general, gobiernos estatales y locales, y sistemas de seguridad nacional del Departamento de Defensa. Esta exclusión del DoD sugiere que las fuerzas armadas operan bajo marcos de evaluación de riesgo propios, separados de las agencias civiles.
Hasta que la prohibición entre en vigor completo, el Departamento de Seguridad Nacional recomendó a las agencias mitigar riesgo monitoreando tráfico de datos entrante y saliente, implementando controles reforzados sobre exfiltración de datos y detectando actividad anómala. Las agencias pueden solicitar excepciones por escrito, pero deben demostrar impacto en funciones críticas de misión o consideraciones de interés nacional como revisiones de seguridad, investigaciones o acuerdos de seguridad.
DeepSeek libera DeepInfer justo cuando llega la prohibición
La orden se emitió en el mismo momento en que DeepSeek anunció la liberación de DeepInfer, su framework de inferencia interno, como código abierto. DeepInfer impulsa DeepSeek-V4.1-Flash con lo que la empresa describe como alto rendimiento y baja latencia, incluyendo kernels de alto desempeño, un motor de inferencia optimizado, salidas estructuradas y decodificación especulativa. DeepSeek indicó que los componentes de codificación y decodificación de tokens de producción, alineados con la lógica de procesamiento detrás de la API de DeepSeek, llevarán el mismo comportamiento de API a despliegues comunitarios.
Erik Avakian, asesor técnico en Infotech, señaló que cuando las organizaciones usan cualquier tipo de servicio de IA alojado, potencialmente envían propiedad intelectual, información corporativa confidencial u otros datos sensibles a un entorno donde pueden tener muy poca visibilidad o control sobre qué sucede con esa información. Avakian aclaró que no todos los modelos de DeepSeek son inherentemente maliciosos, pero existen preguntas importantes sobre privacidad de datos, potencial de acceso a información bajo leyes chinas, seguridad del ecosistema de IA más amplio y susceptibilidad de los modelos de DeepSeek a jailbreaks y manipulación.
Exposición en América Latina por adopción de modelos chinos en infraestructura crítica
Aunque la prohibición es exclusivamente estadounidense, la medida expone un patrón de riesgo que afecta a organizaciones en América Latina que han adoptado modelos de DeepSeek o infraestructura de IA alojada en jurisdicciones con marcos legales que priorizan acceso estatal sobre protección de datos. Empresas en Brasil y México que han integrado DeepSeek en plataformas de nube pública como Microsoft Azure o AWS enfrentan el mismo dilema de soberanía de datos que motivó la orden estadounidense: datos procesados en servidores bajo jurisdicción china quedan sujetos a leyes que otorgan a funciones de inteligencia del gobierno autoridad para acceder a infraestructura privada sin notificación al usuario.
Sectores como banca, energía y telecomunicaciones en la región, que han explorado modelos de IA de bajo costo para casos de uso como resumen de documentos, investigación interna y asistencia de código, ahora deben evaluar si la reducción de costos justifica la exposición de información corporativa sensible a un entorno donde la visibilidad sobre el manejo de datos es limitada. Avakian recomendó que las organizaciones comiencen con casos de uso de riesgo relativamente bajo, preferiblemente usando información pública, sintética o apropiadamente anonimizada, dentro de un entorno sandbox que controlen ellas mismas.
Nuestro análisis
La prohibición de DeepSeek en agencias federales estadounidenses marca un punto de inflexión en cómo gobiernos evalúan riesgo de soberanía de datos en servicios de IA alojados. A diferencia de prohibiciones previas basadas en preocupaciones generales de seguridad nacional, esta orden se respalda en vulnerabilidades documentadas (investigación de febrero de 2025 sobre apps iOS) y en un incidente de filtración confirmado (más de un millón de entradas de registro expuestas en enero de 2025). La combinación de servidores en jurisdicción china, recopilación de PII en el proceso de registro y transferencia de datos de prompts a territorio chino construye un perfil de riesgo que no depende de especulación sobre intenciones del proveedor, sino de arquitectura técnica y marco legal verificables.
El timing de la liberación de DeepInfer como código abierto justo cuando llega la prohibición sugiere un intento de DeepSeek de mitigar el impacto permitiendo despliegues locales que eviten el problema de servidores en China. Sin embargo, la orden estadounidense también prohíbe herramientas de terceros construidas sobre implementaciones de DeepSeek, lo que indica que el Departamento de Seguridad Nacional considera que el riesgo no se elimina completamente con despliegue local si el modelo base proviene de una entidad bajo jurisdicción china. Para organizaciones en América Latina que operan infraestructura crítica o manejan datos sensibles de ciudadanos, la pregunta clave no es si DeepSeek es más barato que alternativas occidentales, sino si pueden demostrar a reguladores y clientes que tienen visibilidad y control completo sobre qué sucede con los datos procesados por el modelo. ¿Cuántas organizaciones en la región pueden responder esa pregunta con evidencia técnica verificable en lugar de confianza en declaraciones del proveedor?