Un total de 43% de las empresas y 30% de las organizaciones benéficas del Reino Unido sufrieron una brecha o ataque cibernético el año pasado, según la recién publicada Encuesta sobre Brechas de Ciberseguridad 2025.
El informe fue encargado por el Departamento de Ciencia, Innovación y Tecnología (DSIT) del Reino Unido y el Ministerio del Interior.
Si bien las estadísticas de brechas de seguridad muestran un ligero descenso con respecto a 2024, siguen reflejando los importantes desafíos de ciberseguridad que enfrentan las organizaciones del Reino Unido.
El phishing sigue siendo la principal amenaza, con el 85% de las empresas afectadas y el 86% de las organizaciones benéficas identificándolo como la causa de los ataques. El correo electrónico sigue siendo la principal vía de entrada para estas estafas, que a menudo implican tácticas de ingeniería social para robar datos personales y financieros.
Los expertos también advirtieron que los ciberdelincuentes están aprovechando la inteligencia artificial para aumentar la escala y la credibilidad de los ataques.
Las herramientas de IA pueden ayudar a crear correos electrónicos de phishing realistas e imágenes falsas, e incluso simular llamadas telefónicas, lo que dificulta su detección.
Esta ventaja tecnológica permite a los atacantes operar de forma más eficiente y a mayor escala.
Otra preocupación clave destacada en el informe es la disminución de la responsabilidad de la junta directiva en materia de ciberresiliencia.
Cada vez menos altos ejecutivos asumen la responsabilidad de la estrategia de ciberseguridad, lo que deja brechas en la respuesta organizacional a ataques cada vez más sofisticados.
El impacto financiero también es notable:
El coste medio de una brecha cibernética por empresa es de 1600 libras esterlinas; para organizaciones benéficas: 3240 libras esterlinas.
Las brechas más disruptivas cuestan hasta 3550 libras esterlinas para empresas y 8690 libras esterlinas para organizaciones benéficas.
El número estimado de ciberdelitos contra empresas el año pasado fue de 8,58 millones.
El número estimado de ciberdelitos contra organizaciones benéficas fue de 453 000.
Se intensifican las peticiones de reforma legal
Simon Whittaker, representante de la campaña CyberUp, enfatizó la urgente necesidad de una reforma legal.
«Los resultados de hoy presentan un panorama desolador», afirmó. La Ley de Uso Indebido de Computadoras de 1990, redactada en una época diferente, ya no cumple su propósito. Corre el riesgo de criminalizar a los mismos profesionales de los que dependemos para detectar, defendernos y prevenir estos ataques.
Si bien la encuesta muestra un nivel estable de organizaciones que buscan asesoramiento externo en ciberseguridad (el 42 % de las empresas y el 37 % de las organizaciones benéficas), las grandes empresas informaron una notable disminución, hasta el 51 %, desde el 67 % de 2024.
La encuesta surge tras la reciente actualización del Proyecto de Ley de Ciberseguridad y Resiliencia y el cierre por parte del gobierno de su consulta sobre ransomware, lo que indica un mayor enfoque en el fortalecimiento de las estrategias nacionales de ciberdefensa.
Sin embargo, sin un respaldo legal moderno ni una mayor responsabilidad ejecutiva, los expertos advierten que la infraestructura digital del Reino Unido sigue bajo presión.